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6ª aparición de la Virgen y el milagro del sol

Escritor

La expectativa que se había creado en la gente era increíble, habiendo llegado gente de todas partes de Portugal y de otros lugares; se calcula una muchedumbre de 70.000 personas. El día era pésimo, reunidos bajo una lluvia intensa, los caminos llenos de barro, lo que no  impedía a la gente arrodillarse en actitud humilde y suplicante.

Cuando los tres pastorcitos llegaron a Cova de Iría, junto a la encina, dice Lucía: “pedí al pueblo que cerrasen los paraguas para rezar el Rosario. Poco después vimos el reflejo de luz y en seguida a la Virgen sobre la encina”. La conversación entre la Virgen María y Lucía fue: Lucía pregunta a la Virgen: “¿Qué es lo que usted quiere?”; "Quiero decirte que hagan aquí una capilla en honor mío, que soy la Señora del Rosario, que continúen rezando el Rosario todos los días. La guerra está acabándose y los soldados pronto volverán a sus casas."

Lucía preguntó: “¿Curará a los enfermos?”; "Unos si y otros no; es preciso que se enmienden; que pidan perdón de sus pecados. Y tomando aspecto más triste dijo: "Que no se ofenda más a Dios Nuestro Señor, que ya es muy ofendido."

El milagro del sol

Después de este coloquio, la Virgen María, abriendo sus manos las hizo reflejar en el sol y, en cuanto se elevaba, continuaba el brillo de su propia luz proyectándose en el sol. Y Lucía hizo una exclamación, para que todos mirasen al sol.

Se produjo, entonces, el milagro del sol, prometido tres meses antes, como prueba de la verdad de las apariciones de Fátima. La lluvia cesa y el sol por tres veces gira sobre sí mismo, lanzando a todos los lados fajas de luz de variados colores. Parece a cierta altura desprenderse del firmamento y caer sobre la muchedumbre. Todos estaban atónitos.

Los periodistas incrédulos, que habían acudido para desprestigiar las apariciones, tomaron fotos y dieron testimonio de aquel milagro en la prensa.  Al cabo de 10 minutos del prodigio, el sol toma su estado normal. Los tres niños eran favorecidos con otras visiones: Vimos al lado del sol a San José con el Niño y a Nuestra Señora de los Dolores. El Niño Jesús parecía bendecir al mundo de la misma forma que S. José. Después se disipó esta visión y apareció Nuestra Señora del Carmen.

Resumen de los mensajes de la Virgen de Fátima

"Queréis ofreceros a Dios para soportar todos los sufrimientos que Él quisiera enviaros como reparación de los pecados con que Él es ofendido y de súplica por la conversión de los pecadores?" (13 de Mayo, 1917)

"Jesús quiere servirse de ti para darme a conocer y amar. Quiere establecer en el mundo la devoción a mi Inmaculado Corazón. A quien la abrazare prometo la salvación y serán queridas sus almas por Dios como flores puestas por Mí, para adornar su Trono." (13 de Junio de 1917)

"Nunca te dejaré. Mi Inmaculado Corazón será tu refugio y el camino que te conducirá a Dios." (13 de Junio de 1917)

"¡Sacrificaos por los pecadores y decid muchas veces, y especialmente cuando hagáis un sacrificio: ¡Oh, Jesús, es por tu amor, por la conversión de los pecadores y en reparación de los pecados cometidos contra el Inmaculado Corazón de María! (13 de Julio de 1917)

"Habéis visto el infierno, donde van las almas de los pobres pecadores. Para salvarlas Dios quiere establecer en el mundo la devoción a mi Inmaculado Corazón. Si hacen lo que yo os digo se salvarán muchas almas y tendrán paz. La guerra terminará pero si no dejan de ofender a Dios, en el reinado de Pío XI comenzará otra peor". (13 de Julio de 1917)

"Orad, orad mucho y haced sacrificios por los pecadores. Son muchas almas que van al infierno porque no hay quien se sacrifique y ruegue por ellas" (19 de Agosto de 1917)

"Continuad rezando el rosario para alcanzar el fin de la guerra. En Octubre vendrá también nuestro Señor, Nuestra Señora de los Dolores y del Carmen, San José con el Niño Jesús para bendecir al mundo". (13 de Septiembre de 1917)

"Quiero decirte que hagan aquí una capilla en honor mío, que soy la Señora del Rosario, que continúen rezando el Rosario todos los días. ¡No ofendan más a Nuestro Señor, que está ya muy ofendido!" (13 de Octubre de 1917)

¡Al final, Mi Inmaculado Corazón Triunfará!