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Las doce campanadas y el 2017

El año 2016 termina, seguro, con algún que otro instante de felicidad, maravilloso e irrepetible, que siempre guardaremos en nuestra memoria.

Cuando termina un año, se da una doble circunstancia: el de la alegría de comenzar un nuevo año, pero en cierta forma, también un poco la tristeza de ver que termina el año, y que quizás, no finalizamos todo aquello que nos propusimos. Por ello, es importante sentarse a meditar si cumplimos al menos parcialmente nuestros propósitos y hacia dónde queremos dirigirnos en el 2017.... ¿Qué hicimos con estos trescientos sesenta y seis días?, ¿Logramos hacer realidad lo que planeamos el 31 de Diciembre del año pasado?.

Un nuevo proyecto, una nueva relación, trae consigo alegría, esperanzas y expectativas, pero ¿qué hay de nuestra relación con Dios?, ¿qué esperamos de Él?, ¿Cómo sería nuestra vida si nos marcamos como objetivo ser mejores personas?.

Un nuevo año comienza, tengamos pues los ojos bien abiertos, para que cada día sea una nueva aventura, y una nueva expectativa de disfrutar de todo lo que Dios nos tiene preparado para cada uno de nosotros.

Pidámosle a San Antonio de Padua que interceda ante Dios, para que este año que comienza, tenga muchos y muy buenos propósitos, como el vivir este año, que se inicia, como buenos cristianos, que amemos a Dios con todo nuestro corazón, con toda nuestra alma y con todas nuestras fuerzas, y que amemos al prójimo como a nosotros mismos.

Desde EL PAN DE LOS POBRES os deseamos que se cumplan todas vuestras ilusiones y objetivos para el Año Nuevo y que  el Niño Dios os conceda una Feliz Navidad, siempre bajo la protección de la Santísima Virgen María y los cuidados de San Antonio de Padua.